Cortamos, engastamos y reparamos esmeralda en nuestro propio taller del Centro Comercial Metrópolis. Cada montura se ajusta a la piedra, no al revés: talla, garras y peso del metal se definen después de ver cómo se comporta la luz en ella.














Detalles del oficio que cambian la forma de mirar una piedra — y de cuidarla.
Muzo produce un verde cálido, con fondo ligeramente amarillo. Chivor tiende al verde azulado. Coscuez queda en un punto intermedio. Escríbenos y te decimos de qué zona viene la piedra que estás mirando.
Es una práctica aceptada en todo el mundo: un aceite incoloro rellena las fracturas naturales y unifica el color. Por eso una esmeralda nunca va a limpieza ultrasónica ni a vapor — el calor saca el aceite.
Ese corte rectangular de esquinas recortadas no es un capricho estético. Se diseñó para quitarle presión a las puntas, que son la parte donde la piedra se astilla con más facilidad.
En un diamante se busca la ausencia de inclusiones. En una esmeralda es al revés: se da por hecho que las tiene, y lo que define el precio es la intensidad y la uniformidad del verde.
Trabajamos la esmeralda por encargo: elegimos la piedra contigo, ajustamos la montura en plata 925 u oro de 18k y grabamos lo que necesites. Cuéntanos qué buscas y te enviamos opciones con fotos reales.
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