Acá no se escoge de una vitrina: se empieza con una idea. Un dibujo, una foto, o una joya de familia que quieres volver a usar. Antes de fundir el metal modelamos la pieza en 3D y la ves girando por todos los ángulos, hasta que quede como la tenías en la cabeza. Las piezas de esta página son modelos de nuestro taller, en el Centro Comercial Metrópolis, en Bogotá.


















Vocabulario de taller, explicado sin rodeos.
Es la joya construida en el computador con sus medidas reales: el ancho de la banda, la altura de la piedra, el grosor de las paredes. Se puede girar y mirar desde abajo, que es donde nadie se fija hasta que la tiene puesta. Si algo no cuadra, se corrige ahí y no en el metal.
La montura o galería es la estructura que sostiene la piedra: la canastilla de abajo, las paredes, las garras. Es lo primero que se hace y lo que nadie ve en la foto final. En esta página hay una montura sola, sin la piedra puesta, para que se entienda por dónde arranca todo.
En garras, agarrada por dedos de metal, que deja entrar más luz. En bisel, abrazada por un borde continuo, la más protegida. En canal, encajada en una ranura entre dos rieles. En grano, sujeta por puntitos levantados del mismo metal. Cada una cambia cómo brilla y qué tan expuesta queda.
Es una forma rectangular con las esquinas cortadas y escalones en las caras. Se inventó para las esmeraldas porque son frágiles y las esquinas en punta se astillan, pero hoy se le hace a zafiros, diamantes y circonias. Así que una piedra azul puede ser corte esmeralda sin tener nada de esmeralda.
No hace falta que sepas explicar la joya con palabras técnicas. Con una foto que viste en internet, un dibujo hecho a mano o la joya vieja que quieres transformar es suficiente para empezar. Escríbenos por WhatsApp y te decimos si se puede hacer y cuánto costaría, antes de que te comprometas a nada.
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